Calidad
Las altas temperaturas que se producen en verano o debido al cambio climático se convierten en un factor de riesgo para la calidad del agua. Un aumento considerable en la temperatura puede provocar desde alteraciones a la química del agua hasta la formación de bacterias que comprometen su consumo humano. Por ello, es fundamental llevar a cabo el cumplimiento de normativas y el análisis de parámetros que garanticen un control de la calidad del agua.
Algunos de los riesgos para la calidad del agua que se presentan cuando se registra un incremento de temperatura son los siguientes:
- Formación de cianobacterias y algas nocivas
Este fenómeno se presenta en cuerpos de agua dulce como ríos y lagos cuando éstas se reproducen hasta que provocan fenómenos como mareas rojas o las llamadas “zonas muertas”. - Deshielo
Este factor es muy importante porque al registrarse un deshielo de los glaciares se producen varios efectos; el primero es el aumento del nivel del mar, el impacto en el clima y la reducción del agua dulce, lo que significa una menor capacidad para generar energía hidroeléctrica - Reducción del agua dulce
Al producirse bacterias en el agua o una reducción del oxígeno disuelto, la calidad del agua se reduce y la disponibilidad del líquido también, porque se provocan afectaciones en los caudales del ríos, sequías constantes y agua contaminada. - Modificación de la composición química y pH del agua
Un cambio en el pH del agua, aunque sea mínimo puede generar alteraciones en su composición y mediciones poco precisas durante los controles de calidad. - Contaminación del agua
La proliferación de bacterias y los factores que producen una reducción en el volumen de agua dulce, produce que se genere y acumule más basura.
Otro de los aspectos que también representan la urgencia de establecer estrategias sostenibles, es el sector agrícola, el cual se ha identificado como uno de los mayores consumidores de agua. Por ello, se han comenzado a contemplar nuevas prácticas que eficienticen el consumo de agua, como la tecnificación en el campo que impulse una mejora en la eficiencia y productividad de la agricultura, así como la optimización de los procesos de riego para lograr un menor consumo de agua.
Por este motivo es necesario seguir las normativas como la NOM-127-SSA1-2021, la cual establece parámetros óptimos para mantener la calidad del agua que es destinada al consumo humano. Para lograr su cumplimiento es primordial realizar análisis de pH con equipos especiales como el SensorLyt 700, el cual garantiza mediciones confiables y precisas.
En AWALab no sólo contamos con equipos especializados de monitoreo para garantizar la calidad del agua, sino que te ayudamos a implementar tu sistema de tratamiento de agua para garantizar un consumo eficiente de este líquido y un reúso seguro.